Cuándo consultar a una psicóloga o sexóloga
No hace falta esperar a estar desbordado o a tocar fondo para pedir ayuda. A veces alcanza con sentir que algo viene generando malestar y ya no sabés cómo abordarlo solo.

Pedir ayuda no es un último recurso reservado para situaciones extremas. Muchas veces es una forma de dejar de cargar en soledad algo que viene doliendo, confundiendo o desgastando.
Algunas señales frecuentes
Cada proceso es distinto, pero hay situaciones que suelen funcionar como señal de que sería valioso contar con acompañamiento profesional.
- Malestar emocional que se repite o no cede
- Ansiedad, tristeza o irritabilidad sostenida
- Dificultades en la pareja o en la intimidad
- Vergüenza, culpa o confusión respecto de la sexualidad
- Sensación de estar estancado o sin recursos para afrontar lo que pasa
No hace falta tener todo claro antes de consultar
Muchas personas llegan sin saber exactamente cómo nombrar lo que les pasa. La consulta también sirve para eso: ordenar, poner en palabras y entender mejor el malestar.
Qué esperar de la primera entrevista
La primera entrevista permite escuchar el motivo de consulta, conocer el contexto y pensar juntos cuál puede ser el mejor modo de trabajo. No hace falta llegar con respuestas armadas.
Un cierre para llevarte hoy
Consultar también puede ser una forma de cuidarte a tiempo. A veces no se trata de esperar a estar peor, sino de darte un espacio para entender qué necesitás hoy.
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